Había llegado el momento,mi primer día de instituto.
Quería ver a mis amigos/as,pero sobre todo conocer a gente nueva.
Tenía curiosidad con quien caería en mi nueva clase y que profesores me darían las asignaturas.
No sabía que iba a tener 11 profesores.Creía que como máximo tendría 5.
El mismo día que nos lleváron a nuestra aula,no conocimos al tutor.
Toda la clase quería conocerlo,ver la clase de profesor/tutor que nos había tocado.
No me acuerdo bien si fué el primer día o el segundo,pero poco a poco empezarón a presentarnos a los profesores:Altos,bajos,flacos,gordos,guapos,feos,simpáticos y antipáticos.
Empezarón a entrar unos trás otro,me parecíeron todos o casi todos agradables y jóvenes,teniendo en cuenta que mis antigüos maestros, el más joven tenía 47 años .
La que mejor me cayó fué Rocío Trillo,lo que más me llamaba la atención de ella era como todo se lo tamaba con calma,y el mejor profesor fué Alberto,por su gran simpatía y sonrisa.
Bueno, los que me cayerón mal fuéron:María Isabel Cano ,una profesora de caracter fuerte y Francisco Sianes Castaño, joveno ,pero serio y algo antipático.Yo creo que más de uno le tenía miedo,cuando notaban su presencia la gente se callaba.
En un principio me dió lástima,tan joven ,guapo y tan serio.
Ahora,que como lo vieras reirse era para hecerle una foto.
Era raro verlo reir a además lo primero que dijo cuando entró fué:!!!!! Quien no trabaje lo echo fuera de mi clase y le pongo un parte,porque aquí se viene a trabajar!!!!.
Bueno, antes de eso dijo que se llamaba Francico y que iba a ser nuestro profesor de lenguaje.Ciertas personas se pusierón a temblar.
A la gente le daba miedo asta preguntarle dudas,preferían quedarse con ellas.
Es cierto que mi impresión cambió poco tiepo después.
Todo empezó cuando le pregunté cual era su color favorito, y el me respondió:
-¿Mi color favorito? dudó durante unos segundos y puso una expresión pensativa.
-El negro y el azul.
Después se le pintó una sonrisa en la cara, me parecía mentira,lo estaba viendo reir y emcima por algo por algo que yo le había dicho.
Es increible como puede cambiar la opinión acerca de una persona,pero claro, también es verdad que lo suyo hubiese sido no hacernos una idea de como es algien sin haberlo conocido, dejandonos llevar solo por las apariencias.
En fín, que ahora Francisco me cae bien y es uno de los profesores en los que más confio,no solo como educador sino como amigo y espero que no tenga que volver a cambiar de opinión.
Y así fué mi primer día de Instituto.