MI HISTORIA UN POCO REAL Y UN POCO FANTASIA
CAPÍTULO 1: PORFIN BIÓLOGA
Encendí la luz que había en la mesita de noche y miré al despertador, no entendí como no había sonado ya, eran las siete de la mañana, me levante despacio, sin prisas, me quite los pantalones del pijama y la camiseta que llevaba puesta, a continuación me vestí con un traje de chaqueta que me había comprado para la ocasión. Hoy me entregaban el titulo de biología y además me iban a dar un diploma por haberme especializado en zoología, pero eso no era todo, también iba a obtener una medalla por el ciclo superior de biología que había realizado durante los últimos dos años, era mi gran día.
Desayude un vaso de zumo con un par de tostadas de mantequilla. Salí a la calle y saqué las llaves de mi pequeño coche negro, en pocos minutos estaba en marcha hacia la Universidad.
Llegue diez minutos temprano como siempre, me gustaba ser puntual y mas en este día tan importante para mi. Cuando llegue ya estaba allí Karen una chica a la que odiaba porque se creía la más superior y la que iba a recibir dos medallas por tener echo la tesis doctoral, pero por mi sorpresa también estaba allí Carlos que era mi compañero de Clases y al que su inteligencia me asombraba.
- ¿Que pasa Carlos?
CAPÍTULO 2: UN TRABAJO EN MADRID Y MIS COMPAÑEROS DE PISO
Durante los próximos meses me dediqué a buscar trabajo de bióloga, hasta que por fin encontré un puesto en el parque zoológico de Madrid, pero tenía un pequeño problema tendría que mudarme a Madrid ya que no podría estar viniendo hasta Sevilla todos los días.
- Papá, mamá ya he conseguido un trabajo, pero hay una pequeña pega, me han contratado en Madrid, eso significa que tendré que mudarme para poder trabajar allí
- Pero hija, ¿Vas a poder pagar el piso sola?- preguntó mi madre
- No lo se mamá, lo mas probable es que me busque una piso cerca del trabajo además no te preocupes por lo gastos del piso, quiero compartirlo con otra persona, para poder así pagarlo todo.
- Si necesitas algo, puedes contar con nosotros aunque sabes que no tenemos mucho dinero- contestó mi padre
- Tranquilo papá estaré bien.
Unas semanas mas tarde conseguí encontrar una compañera para compartir piso en Madrid, se llama Evelisa y tenía mi misma edad, 22 años, pero lo que todavía no había encontrado, era piso.
Hable con Evelisa por el Messenger para decirle el problema que teníamos ya que por mi parte no había encontrado ningún piso que valiera la pena.
- Tranquila Sandra, además te voy a decir una cosa, no sigas buscando, ya lo hago yo, tu mientras intenta no preocuparte cuando te avise será para que ya puedas venirte a Madrid, te pasaré la dirección cuando te llame, veras como te gusta.
- ¿Harías eso por mi? Gracias de verdad Veli, me as quitado un peso de encima, pero recuerda necesito mudarme a Madrid en un par de días.
- Si, si no te preocupes, si quieres ya puedes ir haciendo las maletas para cuando tengas que venirte para acá.
- Bueno tengo que marcharme, ya nos conoceremos dentro de un par de días, cuídate- le dije
- ¡¡¡Espera¡¡¡, tengo que decirte algo.
- Dime- contesté
- ¿Con cuántas personas piensas como máximo compartir el piso?
- Depende como sea el piso si es pequeñito solo contigo, si es grande con tres o cuatro personas ¿porque lo preguntas?
- Por preguntar si Adrián que es mi pareja podría venirse a vivir con nosotras, hace tiempo que deseábamos irnos a vivir juntos.
- No hay problema
Apagué el ordenador y salí de casa de mis padres, me daba mucho coraje que ellos nunca se encontraran en el piso. Tenía que ir a comprar un par de cosas para el viaje, una de ella era la maleta jejeje y luego un par de conjuntos de ropa interior además de pantalones y varias camisa. Me compré una maleta de color rojo, tres conjuntos de ropa interior de color, negro, naranja y azul, dos pantalones baqueros y cinco camisas de colores, blanco, negro, azul, morada y verde.
Cuando llegué a casa, me hice la cena y me acosté muy pronto, ya que estaba demasiada cansada de dar vueltas por toda Sevilla centro.
Sonó mi móvil.
-¿Quien será a estas horas?- me pregunté
Cogi el teléfono y pregunte quien era.
- Hola Sandra son Veli, se que es muy temprano para llamar, pero he encontrado ya un piso y no podía esperar a contártelo.
- ¿Si?¿As conseguido piso?-pregunté emocionada.
- Eeeeeh si, mas o menos- me dijo no muy convencida, pero yo no le eché mucha cuenta.
- Bueno entonces voy a levantarme y hacer la mochila para esta tarde salir para Madrid, cojeré un avión y en media hora estaré allí.
- ¡¡¡¡Me parece fantástico¡¡¡¡¡ Así podrás tener un poco más de tiempo para instalarte antes de ponerte a trabajar, bueno te voy a decir la dirección del lugar, pero cuando llegues no creas que te as equivocado que es allí seguro.
- Vale, tranquila seguro que llego bien jeje.
- Espero que te guste, apunta la calle y el número.
Cojí papel y apunté lo que Veli me dijo, me extraño mucho que me hubiera dicho calle y no piso o barriada, pero pensé que quizás seria un piso de una planta baja así que no le hice mucho caso.
Me levanté y preparé la maleta para mi mudanza, no me iba a llevar todas mis cosas, primero porque no me cabería todo en la maleta y segundo porque quería renovar un poco el armario, así que me llevaría a Madrid las prendas que tenía ,mas nuevas de los últimos meses y luego compraría mas ropa allí.
Cuando termine de hacer la maleta después de parar varias veces para desayunar ya que creía que me iba a desmayar y ducharme me despedí de mis padres, lloraron mas de lo que esperaba pero los tranquilicé un poco cuando les dije que iría un fin de semana al mes a Sevilla para visitarlos, luego cogí un taxi hasta el aeropuerto para coger el avión.
CAPÍTULO 3: ¿PISO O CASA?
Cuando llegué al aeropuerto de Barajas en el centro de Madrid, recogí mis maletas en la cinta transportadora y salí por la puerta principal del edificio, directamente sin pensarlo mucho, busqué un taxis y le indiqué la dirección que me dio mi compañera de piso Veli, tenía mucha ganas de conocerla a ella y a su pareja Adrián, pero también sentía curiosidad por el piso en el que a partir de ahora sería mi nuevo hogar.
Cuando el taxista me llevó a la calle, no me lo creía, no era una calle de pisos sino de enormes casas, mejor dicho parecían chalets o mansiones, no me podía creer que esa fuera la dirección, pero como me dijo Veli, aunque no me lo creyera esa era la calle, me baje del taxi y cogí las maletas del maletero, a continuación, le pagué con los diez euros que tenia suelto, esperé a perder al taxi de vista y cuando lo hice, ande por la calle, asta el número de la casa que yo había apuntado en el papel, antes de llamar al timbre le eché un vistazo por fuera, era de color amarilla, con una ventana redonda en el centro, tenia una placa solar, así que deducí que tendríamos agua caliente sin problemas, era muy grande. Como no podía ver el interior por la verja que tenía, no lo pensé más y llame al timbre.
Por mi sorpresa no fue Veli quien me abrió la puerta, fue un chavalito, alto, con pequitas y casi pelirrojo, por un momento pensé que me había equivocado de casa, pero pocos segundos antes de pedirle perdón por la equivocación se presentó.
- !!Hola¡¡ ¿tu debes ser Sandra no?-me pregunto con una sonrisa.
- Si, soy yo la misma jeje, entonces tu debes ser.....-dije sin poder completar la frase ya que el se adelanto.
- Si, soy Adrián, la pareja de Veli
Joder cuando lo vi, lo primero que pensé fue, ¡¡¡Dios¡¡¡¡ que tío mas bueno, y pensé que si me había equivocado quizás fuera el vecino y que ya podría ligar jeje, pero cuando se presentó y me dijo que era la pareja de Veli, me quede todo rayada, y por un momento tuve celos de Veli, pero luego pensé que no merecía la pena pelear por un tío, además tan cerca del matrimonio como estaban ellos, así que me dije a mi misma (Sandra, no tienes ninguna oportunidad).
- Bueno, no te quedes ahí, entra, Veli no se encuentra ahora mismo, esta comprando comida, para el almuerzo, eso es lo mejor de ella, no te veas como cocina jeje.
Yo sonreí y pase al interior.
Lo primero que pude ver, era un trozo de jardín, con palmeras y rosas entre otras flores, solamente la entrada era impresionante, subí un par de escaleras que había hasta la puerta de la casa. Cuando entré lo primero que había justamente en frente a un par de pasos de la puerta era una escalera que subía a una segunda planta, Adrián me enseñó la casa.
Por la derecha de las escaleras, antes de subirlas, había dos puertas, la primera era un despacho, con un ordenador portátil, una mesa, un sillón un armario y un sofá de color azul marino, la segunda puerta que estaba justamente al lado era un cuarto de baño, con placa de ducha y las paredes con azulejos azules, también marino, en el lavabo se encontraba un espejo grande y circular.
Luego, donde terminaba el pasillo se encontraba el salón, en la parte delantera del salón había una chimenea, con un pequeño sofá, como para dos personas y una mesa, todo mirando para la chimenea y en la otra parte del salón que era la trasera, había una alfombra blanca y encima un sofá muy grande con forma de L pero con el palo en la otra parte, y un televisor de pantalla fina que cogía casi toda la pared, detrás del sofá había una estantería que llegaba al techo, lleno de cosas de cristal, jarrones, figuras etc.
Por la parte derecha de las escaleras había otro pasillo, este no tenía habitaciones pero tanbien conducía al salón, pero antes de llegar a el, había un desvío que daba a la cocina, la cocina era grandísima, sería como el salón de mis padres, Adrián abrió una puerta que había en la cocina en una de sus esquinas, salimos al exterior.
- Ahora viene lo mejor- me dijo
Yo no dije nada y le seguí.
Cuando giramos en una de las esquinas de la casa había un pequeño porche con un banco de madera y una mesa a juego, la parte de abajo del techo estaba llenos de jazmines ya que había un matorral cerca, luego pasamos a la parte trasera de la casa y cuando lo vi me quede súper sorprendida, ¡había una piscina grandecita¡ y una hamaca colgada de dos árboles, minutos después me di cuenta que el jardín rodeaba a toda la casa, en verdad, era grande y todavía me quedaba cosas por ver.
Entramos otra vez dentro de la casa.
- Ven sígueme- me dijo
Detrás de las escaleras había otra escalera pero esta ves baja, Adrián encendió la luz y bajamos, allí había como otro pequeño salón, con un sofá rojo de terciopelo y otra televisión a los lados del pequeño salón había tres puertas la de la izquierda era el garaje, y las dos de la derecha era una pequeña lavandería y un gimnasio.
- Bueno ya solo nos queda la parte de arriba
Subimos las dos escaleras en la que subía para la tercera planta a mitad de las escaleras había como un balcón que si te asomabas se veía el salón, en la planta de arriba había tres habitaciones la de la izquierda era una habitación de matrimonio a si que supuse que esa habitación sería de Veli y Adrián, la habitación también tenía un cuarto de baño, pero cuando entre no era un cuarto de baño normal, tenía un yacusís, me quedé con la boca abierta y Adrián se rió.
- Seguro que lo aprovechareis bien Veli y tu- le dije con una sonrisa picarona.
Salimos de su cuarto y pasamos al cuarto del medio, tenía una cama individual unas estanterías y un escritorio, el cuarto tenía otra puerta, la abrimos y lo que nos encontramos era otro cuarto de baño con otro yacusís y me emocioné mucho pero en el cuarto de baño había otra puerta, Adrián la abrió y nos encontramos con otra habitación, que era la otra puerta que había a la derecha de la escalera, así que el cuarto de baño era compartido por dos habitaciones.
CAPITULO 4: UN NUEVO COMPAÑERO
Para comer Veli, preparó una comida riquísima, era carne de cerdo con una salsa que había preparado ella, mientras comíamos estuvimos hablando del dinero del alquiler.
- Bueno, esta casa es una pasada, es súper grande- comente yo
- Si que lo es- me contestó Veli
- Pero hay un pequeño problema- me dijo Adrián.
- ¿Qué? ¿Cual es ese problema?- pregunté
Veli miró a Adrián como si hubiera dicho algo que no debiera y él miro hacia otro lado.
- Verás Sandra, el alquiler de la casa es de 2.000 euros mensuales
- ¿Qué?¡¡ yo no puedo pagar eso ¡¡- dije asustada.
- ya lo sabemos por eso cuando fui a comprar le dije a una amigo que si su hermano seguía buscando piso para compartir que se pusiera en contacto con nosotros cuantos antes y viniendo para acá me ha llamado el chaval diciendo que está interesado en la oferta y que no le importa pagar la mitad de los mil euros.
- Pero...-dije
- Si, solo tienes que pagar 500 euros, Adrián y yo pagamos los 1.000 euros.
- ¿y cuando va a venir el chaval a ver la casa?- pregunté
- Mañana por la mañana- dijo Adrián.
Después de comer y terminar la conversación, Adrián se puso a fregar los platos y yo me retiré para poder deshacer la maleta, elegí el cuarto de la derecha, puse la maleta en lo alto de la cama y empecé a sacar mis cosas, me llevé cerca de tres horas para ordenar lo que a partir de ahora sería mi habitación, cuando terminé decidí probar el yacusís, así que cogí algo de ropa limpia y me encerré en el cuarto de baño, cuando el agua estaba hasta arriba me metí y me relaje tanto que pensé que me había quedado dormida, así transcurrió el resto de la tarde, a la hora de cenar no tenía ganas de comer así que baje al salón donde estaban Veli y Adrián, los dos sentados en el sofá y abrazados, estaban viendo un programa de telecinco.
Me disculpé con ellos por lo de no presentarme a cenar le dije que estaba muy casada y que quería dormir, ellos me dijeron que no había problema y que descansara para mañana ya que era mi primer día de trabajo.
Cuando sonó el despertador me levanté, asee y me vestí con ropa cómoda para trabajar con animales, baje las escaleras sin hacer mucho ruido, pero para mi sorpresa Veli y Adrián ya estaban despierto y la verdad que por lo que vi pensé que tenían que estar muy enamorados, como dos niños chicos.
Veli estaba sentada en la mesa del comedor que se encontraba en la cocina con los pies puesto en la silla y Adrián estaba a su lado agarrandole la cintura, los dos estaban con risitas y con una bandeja llena de comida, fruta tostada, huevos fritos, Beicon, zumo, cereales etc... .
Los dos siguieron besándose y dándose comida uno al otro, cuando yo pasé, ni me saludaron estaban muy metidos en sus mundos, así que cogí unos pastelitos y un vaso de zumo, desayuné todo lo más rápido posible que pude porque no quería llegar tarde al trabajo.
Mi primera jornada, consistía en conocer un poco el recinto del parque y todas las clases de animales que había allí, desde serpiente y arañas, hasta delfines y elefantes, lo único que me dio lugar de hacer en el tiempo que me quedaba fue darle de comer a los monos y la verdad es que fue una experiencia muy buena, ya que los monitos se te subían a los hombros para que le dieras su ración de frutas.
Mi primer día fue intenso, por eso cuando llegué a casa sobre las cinco de la tarde comí sola ya que Veli estaba fuera y Adrián seguía trabajando, el trabajaba de Policía, ya que cuando lo vi por la mañana en la cocina iba con el uniforme, con las esposas y todo.
Así que estaría sola asta por lo menos las ocho de la tarde, cuando terminé de comer, fregué mi plato, mi vaso y los cubiertos.
Decidí que iría arriba para echarme un rato, así que subí las escaleras, y escuché un ruido extraño era como un grifo abierto así que entre en mi cuarto de baño y cerré el grifo que para mi sorpresa estaba abierto, el tapón estaba puesto y el yacusís casi lleno, pero decidí dejar el tapón puesto para después de la siesta darme un baño relajante, me tiré en mi cama y cuando estaba ya casi dormida, escuché otra vez el agua correr, y me asuste porque no había nadie en la casa quien hubiera podido abrir el grifo.
Volví a levantarme y esta vez lo hice muy bruscamente, así que abrí la puerta que había en mi habitación, la que daba al cuarto de baño, pero allí me encontré a un chaval en calzoncillos, que disponía a darse un baño, el chaval, tenía el pelo liso, por debajo de las orejas a una media melenita, y era rubio tirando para castaño y su color de piel era blanca, no era nada del otro mundo, estaba un poco fondón y tenía un poco de pelo debajo del ombligo, era mas o menos una cabeza mas alto que yo.
Cuando lo vi casi desnudo, cerré la puerta del cuarto de baño y me quede en mi habitación un poco asustada ¿Quién sería ese chaval? ¿Que hacía allí?
El chavalito llamó a la puerta de mi habitación.
- ¡¡Abre por favor¡¡, ¡¡lo siento por haberte asustado¡¡, además el que debería estar asustado o enfadado sería yo, que me as visto casi desnudo ¿no crees?
Cuando lo escuché no puedo evitar reírme y la verdad es que tenía razón así que abrí la puerta.
- Hola, me llamo Alejandro- y me tendió la mano.
- Hola yo soy Sandra- y le estreché la mano
El me sonrió.
Bueno, ya que nos hemos presentado entra en mi cuarto y hablemos- le dije.
- Eh preferiría darme ese baño- me contestó.
- Vale, jeje disfruta del yacusís- le dije y cerré la puerta de mi cuarto.
Me eché en mi cama y cerré los ojos asta que por fin me quede dormida, me desperté cerca de las siete de la tarde, me peine un poco y baje al salón, de la planta de arriba veía a Alejandro sentado en el sofá del salón, viendo la televisión.
- Buenas, ¿que haces?- pregunté
- Estoy viendo un programa de documentales de animales, los veo desde que era pequeño.
- Valla coincidencia, yo soy zoóloga y trabajo con todos los animales que hay en el parque zoológico de aquí en Madrid- le dije
- ¿Si? ¿En serio?-me pregunto emocionado.
- ¿Y tu, en que trabajas?- Le pregunté.
- Soy empresario- me dijo
Me senté a su lado y estuvimos charlando un rato, sobre las aficiones que teníamos y que de donde éramos cada uno, el era de Bollullos del condado en Huelva
Así estuvimos asta que Adrián llegó con Veli, los dos cogidos de la mano.
- Hombre, veo que ya conoces a Alejandro- dijo Veli
- Si, ya me conoce- contestó él, casi me coje desnudo en el cuarto de baño jeje.
- ¿Y eso?- pregunto Adrián.
- Pues es que como escuché el grifo abierto en el cuarto de baño, como pensé que no había nadie entré y me lo encontré en calzoncillos jeje- dije yo sin poder evitar reírme.
Veli también se rió, pero menos descarado.
- Habrá que hacerle algo a la puerta- dijo Alejandro.
- Si, creo que por ahí tengo un par de pestillos poniendo uno en cada puerta y cerrándolos cuando uno de los dos entré dentro creo que problema resuelto.
La cena la preparó Alejandro aunque no tenía tanto mérito como el almuerzo del día anterior que Veli había preparado, se trataba de un par de huevos fritos con puré de patatas, estaba bueno la verdad, pero yo esperaba otra cosa.

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15 Octubre 2009 | 11:23 AM